Quiste Mucoide o mixoide

Introducción

El quiste mucoide es una lesion cutánea benigna de contenido mucilaginoso transparente de consistencia gelatinosa. En el pie suelen localizarse en las partes acras en coincidencia con alguna interlínea articular digital o en la zona periungueal, aunque hay localizaciones más atípidas y de volumen mayor.

Etiología

La causa del quiste mucoide es:

  • Aumento de la producción de ácido hialurónico a cargo de los fibroblastos.
  • Los localizados en las zonas articulares interfalángicas atienden a cambios degernerativos de la misma con o sin procesos artrósicos.
  • En la actualidad coexisten dos formas aceptadas de producción de quiste mucoide digital.

 

La primera es un shunt o herniación del revestimiento de la articulación adyacente. En estos casos el contenido es un fluido que se encuentra dentro de la articulación correspondiente a la lesión y puede tener relació con traumatismos, artritis, cambios artrósicos o simplemente puede generarse espontáneamente.

La Segunda presenta un depósito de una sustancia gelatinosa, la mucina y no está conectado al espacio de la articulación (imprtante este concepto).

Clínica

La clínica del quiste mucoide atiende a la aparición de nódulos blandos de consistencia más o menos pneumática a la presión sobre la lesión. No son dolorosos a no ser que mecánicamente se produzcan conflictos con el calzado. En el interior de los nódulos suele encontrarse un líquido viscoso-gelatinoso de aspecto cristalino.

Su localización suele ser en las partes acras de los dedos en la zona interfalángica dorsal o bien en la zona aledaña a la lámina ungueal de unos 0,5 cm de diámetro aproximadamente. Hay otras localizaciones más atípicas con quistes de mayor volumen habitualmente

La compresión del quiste en las zonas germinales de las láminas ungueales puede dar lugar a distrofias de las mismas.

Tratamiento

Algunos de nosotros conocemos esa cierta frustración al tratar estos quistes. Las elecciones de tratamiento poco intervencionistas o conservadoras tales como la cauterización, crioterapia, inyecciones de corticosteroids o el drenado no siempre funcionan. Aunque DEBERÍAMOS OBSERVAR lo siguiente:  importante tener presente que en la mayoría de los casos la comunicación con la articulación o la vaina tendinosa es la fuente de suministro del contenido del quiste y sin la desaparición de esta comunicación o shunt el éxito de resolución disminuye sustancialmente. Así que se practica una excisión del quiste con con desbridamiento o curetaje de la articulación y colgajo simple o doble de rotaión 2. No obstante no siempre es así si se opta por una solución no quirúrgica.

Predilección en mi caso: negociar las espectativas con el paciente y ser el máximo de conservador que él o ella quieran asumir. Si es posible, aspiración-drenaje y esclerosamiento de las paredes con corticosteroides o con Tetradecil sulfato de sodio 1.

La cirugía siempre la tendremos al final del camino.

Exploración – visualización de un caso – conservador

Paciente con antecedentes de importantes queloides y retracciones en las cicatrices que ha tenido anteriormente incluídas las realizadas por cirujano plástico. Así que determinada la etiología de la tumoración y dado que en este caso era dolorosa en aumento por la irritación con el calzado se decidió la resolución No quirúrgica con la aspiración y esclerosamiento de las paredes. Aportar que por su localización era más que probable (que no cierto) que no tuviera comunicación son articulación ni vaina tendinosa. (aporto imágines).

 

quiste mucoide
Localización Aspecto Externo
Quiste mucoide
valoración ecográfica
Quiste mucoide
Valoración Ecográfica
IMG_2846
Drenado del contenido
Quiste mucoide
restos mucilaginosos con contenido hemático

 

quiste mucoide2
Localización aspecto externo
Quiste mucoide
aspecto cristalino del contenido mucilaginoso

 

 

 

 

2– Calder J.D., Buch B, Hennessy MS,Treatment of mucous cysts of the toes. Ankle Int. 2003 Jun;24(6):490-3.

1- Audebert C, Treatment of mucoid cysts of fingers and toes by injection of sclerosant. Dermatol Clin. 1989 Jan;7(1):179-81.

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