UÑA INCARNATA

Uña incarnata

Es una de las alteraciones más habituales en las consultas de Podología. Se presenta la uña incarnata a todas las edades y con una importante incidencia entre jóvenes. Su resolución por método quirúrgico es muy efectivo y eficaz.

Entendemos por uña incarnata aquellas alteraciones donde el lateral de una uña rasga i perfora el tejido cutáneo. Se producirá dolor por la lesión. En función del tiempo que esperemos en resolver, encontraremos una infección de la herida que irá aumentando de volumen por el intento de resolución del propio organismo.uña incarnata La respuesta inflamatoria que se produce puede llegar a cronificarse si no se actúa con prontitud, apareciendo lo que denominamos el tejido de granulación.

El tratamiento una vez fracasados los intentos de reconducir la situación por parte del Podólogo es sin duda alguna la opción quirúrgica.

La opción consiste en la extracción de la porción la lateral de uña que sobra incluyendo la zona matricial o germinal de la misma. Se realizará una remodelación de la parte blanda que rodea a la uña si es preciso. De este modo quedará una uña más estrecha y sin conflicto en la salida con las partes blandas.

Causas

Una uña del pie encarnada puede ser el resultado de muchas cosas, pero los zapatos que no ajustan bien y las uñas del pie que no se arreglan adecuadamente son las causas más comunes. La piel a lo largo del borde de una uña del pie puede ponerse roja y resultar infectada. El dedo gordo del pie por lo general está afectado, pero cualquier uña del pie puede resultar encarnada.

Las uñas del pie encarnadas pueden ocurrir cuando se ejerce presión adicional sobre el dedo del pie. Con mucha frecuencia, esta presión es causada por zapatos demasiado apretados o demasiado anchos. Si usted camina con frecuencia o participa en carreras atléticas, un zapato que incluso esté un poco apretado puede causarle este problema. Algunas deformidades del pie o de los dedos del pie también pueden ejercer presión adicional en dichos dedos.

Las uñas del pie que no se arreglan adecuadamente también pueden encarnarse.

  • Cuando las uñas del pie se arreglan demasiado cortas o los bordes quedan redondeados en lugar de quedar recortados derecho, la uña puede enroscarse hacia abajo y enterrarse en la piel.
  • La vista deficiente y la incapacidad física para alcanzar fácilmente el dedo del pie, al igual que tener uñas gruesas, pueden hacer más probable el arreglo inapropiado de las uñas.
  • Hurgar o desgarrar en las esquinas de las uñas también puede causar una uña del pie encarnada.

Algunas personas nacen con uñas encorvadas y tienden a crecer hacia abajo. Otras tienen uñas del pie que son demasiado grandes para sus dedos. El aplastamiento del dedo del pie u otras lesiones también pueden llevar a que la uña se encarne.

Pruebas y exámenes

Un examen del pie mostrará lo siguiente:

  • La piel a lo largo del borde de la uña parecerá estar creciendo por encima de la uña o la uña puede parecer que está creciendo por debajo de la piel.
  • La piel puede estar hinchada, firme, roja o sensible al tacto. A veces, puede haber una pequeña cantidad de pus presente.

Por lo regular no se necesitan exámenes ni radiografías.

Tratamiento

El primer tratamiento siempre será conservador con medidas higiénicas, encaminadas al buen y adecuado corte del borde distal de la lámina ungueal o uña. Siempre teniendo en cuenta la morfología de la uña. No todas las uñas son iguales y no todas deben cortarse del mismo modo. Ante la duda, siempre consulte a un profesional que le asesore sobre como puede hacerse ese corte de modo adecuado.

Cuando las medidas higiénicas no funcionan, no son efectivas y los tratamientos conservadores han fracasado, la opción adecuada y recomendada es la quirúrgica.

La cirugía ungueal es efectiva y eficaz y prácticamente asintomática respecto a molestias. Controladas estas con analgésicos menores y por pocos días, un par a los sumo.

 

Pronóstico

El tratamiento generalmente controla la infección y alivia el dolor; sin embargo, la afección tiende a reaparecer si no se toman medidas preventivas, para lo cual es importante el buen cuidado de los pies.

Esta afección puede llegar a ser seria en pacientes con diabetes, mala circulación y problemas neurológicos (neuropatías periféricas).

Posibles complicaciones

La infección se puede extender hacia el dedo del pie y el hueso en los casos severos.

Cuándo contactar a un profesional médico

Llame al médico si:

  • Usted no puede recortar una uña encarnada
  • Tiene un dolor de pie muy fuerte, enrojecimiento, inflamación o fiebre

Si usted tiene diabetes, daño a nervios en la pierna o el pie, mala circulación al pie o una infección alrededor de la uña, el riesgo de complicaciones es más alto; por lo tanto, debe acudir al médico.

Prevención

Use zapatos que ajusten apropiadamente. Los zapatos que usted usa a diario deben tener buen espacio alrededor de los dedos. Los zapatos que use para caminar vigorosamente o para correr deben tener también mucho espacio, pero no deben ser demasiado amplios.

Al arreglarse las uñas de los dedos:

  • Empape brevemente el pie en agua caliente para ablandar la uña.
  • Use un cortauñas limpio y afilado.
  • Recorte las uñas del pie de manera recta a lo largo de la punta. No desbaste ni redondee las esquinas ni las recorte demasiado.
  • No hurgue ni desgarre las uñas

Mantenga los pies limpios y secos. Las personas con diabetes deben hacerse exámenes rutinarios del pie y cuidarse las uñas.

Nombres alternativos

Onicocriptosis; Uña enterrada; Avulsión de uña (avulsión ungueal); Escisión de la matriz ungueal

Referencias

  1. Heidelbaugh JJ, Lee H. Management of the ingrown toenail. Am Fam Physician. 2009;79(4):303-8.
  2. Habif TP. Nail diseases. In: Habif TP, ed. Clinical Dermatology. 5th ed. St. Louis, Mo: Mosby Elsevier; 2009:chap 25.

Actualizado: 4/27/2011

Versión en inglés revisada por: Linda Vorvick, MD, Medical Director, MEDEX Northwest Division of Physician Assistant Studies, University of Washington School of Medicine. Also reviewed by David Zieve, MD, MHA, Medical Director, A.D.A.M., Inc.

Traducción y localización realizada por: Dr. Tango, Inc.

PIE DE ATLETA

El pie de atleta o tinea pedis es una infección micótica producida por hongos dermatofitos (que se alimentan de queratina) o por levaduras (en casos muy raros con alteración del sistema inmune). Afecta los pliegues interdigitales, la planta y los bordes del pie.

Epidemiología

Es la dermatofitosis más frecuente y representa un 70 por ciento de las tiñas y un tercio de las infecciones del pie. El 20 por ciento de los individuos son portadores asintomáticos de una tiña contagiosa. Es frecuente ver el paso del organismo a zonas distantes del pie a través de toallas, ropa contaminada y sábanas, entre otras.1
El pie de atleta es más frecuente en hombres que en mujeres y se ve tanto en niños como en adultos. Los atletas y deportistas presentan una mayor morbilidad. El contagio es por transmisión directa de persona a persona, así como de superficies húmedas donde el hongo persiste por meses, tales como piscinas, baños, duchas, toallas, alfombras, en cuarteles, colegios, saunas, hoteles y gimnasios. El mantener el pie húmedo (sudor, por ejemplo) por tiempos prolongados y uso de calzado cerrado como las botas aumenta el riesgo de aparición o permanencia de la infección,2 pues crea un ambiente cálido, húmedo y oscuro favorable para el hongo.
Animales domésticos como los perros y los gatos pueden ser responsables de la transmisión e incremento de las micosis

Etiología

Las dermatofitosis micosis producidas por un grupo que tienen la capacidad de infectar tejidos cutáneos queratinizados no viables, incluso el estrato córneo, uñas tinea unguiüm y pelo tinea capitis. Hay unas 42 especies de dermatofitos que pueden afectar los tejidos queratinizados, y éstos se clasifican, según su procedencia, en: zoofílicos, que viven en los animales; antropofílicos, que viven exclusivamente en el ser humano, y geofílicos, que viven en la tierra.3 Entre los dermatofitos que pueden dar el pie de atleta se incluyen aquí el Trichophyton rubrum, el Trichophyton mentagrophytes y, en menor proporción, el Epidermophyton floccosum.

Cuadro clínico

El pie de atleta causa enrojecimiento y picor constante. Algunos casos pueden presentarse sin síntomas, excepto por la característica maloliente de la infección. Es frecuente ver también grietas, ampollas y escamas en el área afectada.

El pie de atleta puede presentarse en tres formas clínicas:

Forma crónica intertriginosa presentada como un infección interdigital seca, cuyos síntomas son: picazón (en algunos casos), maceración blanquecina, grietas y fisuras con un olor característico y descamación.

Forma aguda, generalmente plantar: prurito (en algunos casos), grietas e hiperqueratosis por donde todo el pie se amolda al zapato. Es frecuente ver ulceraciones y costras en lugares de mayor fricción.

Forma vesicular húmeda: con vesículas que nunca deben ser explotadas intencionadamente.

Diagnóstico

No sólo los hongos del pie de atleta causan irritación del pie. Múltiples enfermedades, como el eccema y la psoriasis interdigital pueden ocasionar síntomas parecidos.4 Muchas veces el diagnóstico es incorrecto, pues se trata en realidad de otra dolencia que no es causada por pie de atleta seguida de un tratamiento incorrecto, que incluso puede agravar el problema. Por ello, es importante acudir a un médico. El diagnóstico correcto debe ser precedido por una historia clínica completa, la toma de muestra raspando la zona afectada, para realizar un examen directo en busca de hifas características del hongo y para llevar a cabo la siembra de un cultivo micológico, con objeto de identificar el organismo causante. Esta es una enfemedad casual.

Tratamiento

 El tratamiento consiste en la utilización de un antimicótico, bien por vía oral o tópica. Por vía tópica la desaparición completa del dermatofito es difícil: un 65% de los pacientes vuelven a experimentar la enfermedad en un plazo de dos años. Para estas recaídas son de utilidad los antimicótico por vía oral (ketoconazol, por ejemplo). Entre los muchos fármacos utilizados para el pie de atleta podemos destacar los derivados del imidazol (econazol, miconazol, ketoconazol, entre otros), ciclopirox, tolnaftato o terbinafina.

Otro factor determinante a considerar en el tratamiento es cómo reacciona el sistema inmunitario. Aquellos que desarrollan hipersensibilidad retardada al dermatofito terminan curándose por sí solos. En cambio, los que tienen una respuesta inmediata del tipo IgE pueden requerir tratamiento más detallado y extenso.

El jabón o champú a base de sulfato de selenio se usan con frecuencia para lavar los pies,5 pero no deben utilizarse si hay heridas inflamatorias considerables, por ejemplo en personas inmunodeprimidas (diabetes).

Fuente WIKIPEDIA.